¿Qué es un SKU?

Cada formato,su propiocódigo.

Qué es un SKU: el código interno que una empresa asigna a cada producto y a cada variante que vende, para controlar su stock. No es el código de barras.

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Definición

SKU

Un SKU (del inglés stock keeping unit) es el código interno que una empresa le asigna a cada producto que vende, y a cada variante de ese producto, para controlar su stock y sus ventas. Cada combinación distinta de sabor, tamaño y formato lleva el suyo: el jugo de naranja en caja de un litro y el mismo jugo en botella de litro y medio tienen códigos distintos. A diferencia del código EAN, que es el código de barras estándar y es igual en cualquier tienda, este código lo define cada empresa con sus propias reglas. Por eso un mismo producto puede tener un código en el fabricante y otro distinto en cada distribuidor o cadena que lo vende.

SKU significado: ¿qué es un SKU y para qué sirve?

SKU significa stock keeping unit, que en español se traduce como unidad de mantenimiento en almacén o, más simple, referencia: es la unidad más chica que una empresa distingue en su inventario, la que se cuenta y se vende por separado. Sirve para saber cuántas unidades quedan de cada variante y cuánto se vendió de ella, que es lo que indica cuándo hay que reponer.

La palabra viene de la logística, pero en Chile se usa en todo el comercio, desde las bodegas y las tiendas online hasta los supermercados y los equipos comerciales de las marcas. Dentro de una empresa también se le dice código interno o código de artículo. En la jerga del trade, cuando una cadena acepta vender un producto nuevo y le crea su código interno, se dice que el producto quedó "codificado"; cuando lo saca del surtido, que lo "descodificó".

El código no siempre identifica un objeto físico. Una empresa también puede crear uno para un servicio que cobra, como el despacho a domicilio, porque lo que necesita es registrarlo en la venta. En el día a día, quien más lo usa es quien mueve productos: el bodeguero que cuenta el inventario o la persona que arma un pedido online en un supermercado, para quien cada línea del pedido es un código que tiene que ir a buscar a la sala.

¿Cómo se crea un SKU?

Un SKU se crea combinando, siempre en el mismo orden, abreviaturas de los atributos que distinguen al producto, de lo más general a lo más específico: categoría, marca o línea, variedad, tamaño y formato. Cada combinación que la empresa quiera controlar por separado recibe un código nuevo, y las unidades idénticas comparten el mismo.

Por ejemplo, una empresa de galletas podría usar GAL-FRU-140 para su galleta de frutilla de 140 gramos y GAL-FRU-140-X3 para el pack de tres paquetes. Quien lee el código entiende de qué producto se trata sin abrir el sistema. La alternativa es un número correlativo que genera el sistema de gestión de la empresa (el ERP), más fácil de administrar pero mudo: un 104532 no dice nada por sí solo. Las dos formas funcionan si se respetan unas pocas reglas:

  • Empieza por lo general: la categoría primero y el tamaño o el formato al final, para que al ordenar la lista los productos parecidos queden juntos.
  • Usa solo mayúsculas, números y guiones: sin espacios, tildes ni símbolos, que algunos sistemas leen mal.
  • Evita letras que se confunden con números, como la O con el cero o la I con el uno.
  • No empieces con cero: una planilla de cálculo puede borrarlo al abrir un archivo CSV, y el código cambia sin que nadie lo note.
  • No reutilices códigos: el de un producto descontinuado no se le asigna a uno nuevo, porque mezcla dos historias de venta.
  • Un código por cada diferencia que el comprador ve: si cambia el sabor, el tamaño o la cantidad del pack, es otro producto, aunque cueste lo mismo.

SKU vs EAN: ¿en qué se diferencian?

La diferencia entre un SKU y un EAN está en quién lo define: el primero lo inventa cada empresa para su uso interno, y el segundo es un código de barras estándar del sistema GS1 que identifica al mismo producto en cualquier tienda del mundo. Un envase trae un solo EAN impreso, pero ese producto puede tener tantos códigos internos como empresas lo manejen.

El EAN viaja con el producto: la caja del supermercado lo lee al cobrar, y el fabricante y la cadena lo usan en facturas y órdenes de compra para referirse al mismo artículo. El código interno, en cambio, se queda dentro de cada empresa. Para cruzar la información de dos empresas hay que mantener una tabla que diga qué código interno corresponde a cada EAN.

  • Quién lo asigna: el EAN, la empresa dueña de la marca, con un prefijo que le entrega GS1 (en Chile, GS1 Chile). El código interno, cada empresa que maneja el producto.
  • Formato: el EAN es solo numérico y de largo fijo. El código interno puede mezclar letras y números y tener el largo que la empresa decida.
  • Alcance: el EAN es el mismo en todas partes. El código interno cambia de una empresa a otra.
  • Qué separa: el EAN distingue lo que el comprador ve en el envase. El código interno puede separar además cosas que el envase no muestra, como la bodega donde está o el proveedor que lo trajo.
  • Cuándo cambia: según las reglas de GS1, cualquier cambio en el contenido neto declarado en el envase, hacia arriba o hacia abajo, exige un EAN nuevo. El código interno cambia cuando la empresa lo decide.

¿Qué es un SKU en retail y en consumo masivo?

En retail, cada SKU es un producto distinto que la tienda compra y vende, y contar códigos es la forma de medir qué tan amplio es su surtido. En consumo masivo es además la unidad con que una marca arma su portafolio y lee sus ventas. Un supermercado maneja miles de productos en sala, y cada uno necesita su propio código para que el inventario cuadre.

Para una marca, el portafolio es su lista de códigos, uno por sabor, tamaño o pack, y cada uno se evalúa por separado. Para llegar al carro, el producto primero tiene que quedar codificado en la cadena, y una vez adentro compite por espacio en la góndola con el resto de la categoría, incluidos los otros productos de la misma marca.

Por eso la cantidad de códigos se revisa seguido. Con el proceso de category management, la cadena decide qué productos se quedan en el surtido y cuánto espacio recibe cada uno, según lo que venden y lo que aportan a la categoría. Un portafolio con demasiados códigos reparte la venta entre formatos que venden poco y sube el riesgo de quiebre de stock, porque cada código es un inventario más que mantener en cada local.

En una revisión de surtido, la cadena revisa cuánto vende cada código por local. Pero el argumento que pesa en la mesa es cuánto de esa venta se pierde si el producto sale. Si sus compradores se pasan a otro formato de la misma marca, la venta se queda en casa y sacarlo libera espacio. Si se van a otra marca o dejan de comprar la categoría, ese código trae hogares que ningún otro producto trae, aunque venda poco. La parte que se mueve a otros productos se llama demanda transferible, y conviene tenerla medida antes de defender un código o de aceptar que lo saquen.

¿Por qué medir las ventas a nivel de SKU?

Conviene medir las ventas producto por producto porque el total de una marca esconde movimientos opuestos entre sus formatos: la venta puede verse estable justo cuando uno de ellos está perdiendo compradores y otro se los está quitando. Esto es lo que aparece al bajar a ese nivel:

  • Canibalización: cuando un lanzamiento le quita venta a otro producto de la misma marca, la canibalización se ve como un código que sube mientras otro baja en los mismos hogares.
  • Precio por kilo o por litro: comparar el precio por unidad de medida entre formatos muestra si el pack de verdad le conviene al comprador y cuánto cobra la marca en cada tamaño.
  • Lanzamientos: un producto nuevo es un código nuevo, y su trial & repeat se mide sobre ese código, sin mezclarlo con el resto de la línea.
  • Promociones: para medir el efecto de una promoción hay que mirar el formato rebajado y también los de al lado, que pueden haber perdido venta.
  • Cambios de gramaje: si un envase baja de contenido, como en la reduflación, lleva un EAN nuevo y en los datos aparece como otro producto. Si nadie une las dos series, la marca parece haber lanzado un producto y perdido otro.

¿Qué errores se cometen al trabajar con SKU en una marca de consumo masivo?

Un error habitual es sumar códigos como si fueran equivalentes: comparar en unidades la venta de un sachet y la de una botella familiar mezcla productos que no se compran igual. La comparación justa se hace en valor, en pesos, o en volumen, en kilos o litros. Estos son otros errores que se repiten en los equipos comerciales y de marketing:

  • No tener un maestro de productos: sin una tabla que una cada código interno con su EAN y con el código de cada cadena, los reportes de venta de distintas fuentes no se pueden cruzar.
  • Cortar la historia de un producto: cuando cambia el envase o el código, hay que unir la serie vieja con la nueva, o el producto parece haber desaparecido.
  • Confundir codificado con disponible: que un producto esté en el sistema de la cadena no significa que esté en la góndola de cada local.
  • Juzgar un formato solo por lo que vende: antes de sacarlo hay que ver cuántos de sus compradores no llevan ningún otro producto de la marca. Si son muchos, sacarlo no mueve esa venta a otro formato propio, la manda a la competencia.
Un ejemplo

Cómo se lee

Ejemplo ilustrativo: una marca de galletas vende en supermercados el paquete de 140 g a $1.190 y un pack de tres paquetes, y en marzo lanza un paquete de 120 g a $1.090. Entre febrero y marzo su venta total pasa de $10.000.000 a $10.100.000 y parece estable. Abierta por producto, la historia es otra: el paquete de 140 g cae de $6.000.000 a $4.300.000, el pack baja de $4.000.000 a $3.800.000 y el de 120 g suma $2.000.000 en su primer mes. Siguiendo a los mismos hogares, $1.500.000 de lo que vendió el formato nuevo viene de compradores que antes llevaban el de 140 g: es canibalización, no crecimiento. Y como el kilo del de 120 g sale a unos $9.083, contra $8.500 del de 140 g, quien se cambió paga cerca de 7% más por kilo. Y si la cadena pidiera sacar uno de los tres formatos, el dato que sirve para negociar es cuántos de sus hogares se quedarían con otro producto de la marca.

Cómo lo mide Kobai

Medido con boletas reales

Kobai lee la compra real desde la boleta de supermercado: cada línea se asigna a su producto, su marca y su categoría, con el precio que el hogar pagó, así que la medición baja a nivel de SKU. Como son los mismos hogares mes a mes, se puede seguir cuántos hogares compran cada formato de una marca, y no solo la marca completa. Cuando un formato sale de la góndola, se puede ver a qué producto se cambiaron los hogares que lo compraban. Lo que no deja boleta, como buena parte de la feria, y lo que se compra fuera del supermercado no entran en la medición.

Más sobre qué se mide con boletas de compra.

Ver qué se mide con boletas

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta

¿Qué es un SKU en un producto?

El SKU de un producto es el código con que la empresa que lo vende lo identifica en su sistema, distinto del código de barras impreso en el envase. Normalmente no aparece en el paquete, porque cada tienda o distribuidor le pone el suyo. Si el producto viene en otro tamaño, sabor o pack, esa variante tiene otro código, aunque sea de la misma marca y cueste lo mismo.

¿Qué significa SKU en Chile?

Lo mismo que en cualquier país: el código interno de un producto en el inventario de una empresa. En Chile lo usan las tiendas online, los marketplaces, las bodegas y los equipos comerciales de las marcas, que también le dicen código o código interno. En el trato con los supermercados aparece el verbo codificar: un producto codificado es uno que la cadena aceptó vender y al que le creó su propio código.

¿Dónde veo el SKU de un producto?

Depende de quién lo asignó. El de tu empresa está en su sistema de inventario o en el ERP. En una tienda online suele aparecer en la ficha del producto, rotulado como SKU o como código. El que una cadena le puso a tu producto viene en sus órdenes de compra y en los reportes de venta que comparte con sus proveedores, normalmente junto al EAN, que es el dato que permite cruzar los dos.

¿Un mismo producto puede tener varios códigos internos?

Sí. Un producto con un solo EAN tiene un código interno distinto en cada empresa que lo maneja: el fabricante, el distribuidor y cada cadena le asignan el suyo. Dentro de una misma empresa también puede tener más de uno, si decide separar el mismo artículo por bodega o por proveedor. Lo que no debería pasar es lo contrario: que un solo código agrupe productos que el comprador distingue, como dos sabores.

¿La boleta de supermercado trae el código de cada producto?

No siempre. El formato de boleta electrónica del SII tiene un campo para el código de cada línea, que puede ser un EAN13, un código PLU, un DUN14 (el de las cajas) o un código interno de quien emite la boleta, pero ese campo es opcional. Lo obligatorio es el nombre del producto, que cada cadena escribe a su manera. Por eso, para medir con boletas, cada línea hay que asignarla a su producto.

¿Cuántos productos distintos maneja un supermercado?

Depende del formato y del tamaño del local. Como referencia, FMI, la asociación de la industria de alimentos de Estados Unidos, informa que en 2025 un supermercado de ese país manejaba en promedio 33.248 productos en sala, cada uno con su propio código. Una tienda de conveniencia trabaja con un surtido mucho más corto, pensado para la compra rápida.

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