¿Qué es el código PLU?

El númerode la frutaa granel.

El código PLU es el número de 4 o 5 dígitos del autoadhesivo de frutas y verduras a granel: identifica el producto al cobrarlo y, si parte con 9, es orgánico.

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Definición

Código PLU

El código PLU (del inglés price look-up, «consulta de precio») es el número de 4 o 5 dígitos del autoadhesivo que llevan las frutas y verduras a granel, y le dice a la caja qué producto es y de qué variedad. Lo asigna la International Federation for Produce Standards (IFPS): los de 4 dígitos, de las series 3000 y 4000, son de cultivo convencional, y los de 5 que parten con 9, la misma fruta o verdura orgánica. En los supermercados chilenos la sigla tiene un segundo uso: el PLU de balanza, el número interno con que cada cadena programa lo que vende por peso, desde la palta hasta el jamón de la fiambrería.

¿Qué significa el código PLU y quién lo asigna?

El código PLU significa price look-up, consulta de precio, y lo asigna la International Federation for Produce Standards (IFPS). Sirve para que quien cobra no tenga que adivinar si una manzana es Fuji o Granny Smith, o si es orgánica: cada opción tiene su número y su precio por kilo. Según la IFPS, los supermercados lo usan desde 1990, y hay más de 1.500 códigos asignados a frutas, verduras, frutos secos y hierbas.

La IFPS es una federación de asociaciones nacionales del rubro de la fruta y la verdura, formada en 2001 para tener un solo sistema de códigos en todo el mundo. Una variedad nueva postula con una solicitud que revisan las asociaciones de cada país y que aprueba su directorio; la respuesta tarda en promedio tres meses.

El sistema es voluntario. Lo piden los propios supermercados, porque les permite cobrar bien y llevar el inventario de lo que se vende suelto.

¿Cómo se lee un código PLU? Los 4 dígitos, el 9 y el 8

Un código PLU se lee por su largo y por su primer dígito: 4 dígitos indican cultivo convencional, y 5 dígitos que parten con 9, cultivo orgánico. El ejemplo lo da la propia IFPS: el plátano amarillo de cultivo convencional es el 4011, y el mismo plátano orgánico es el 94011. El 9 no cambia el producto, solo agrega que se cultivó de forma orgánica; por eso los orgánicos no aparecen por separado en la base de datos oficial.

Si llegaste buscando «código PLU frutas y verduras», lo más probable es que Google te haya mostrado una tabla en PDF. La lista oficial está en el buscador de la IFPS, y cualquier tabla suelta puede estar desactualizada, porque la IFPS aprueba códigos nuevos cada trimestre.

  • 4 dígitos, series 3000 y 4000: fruta o verdura de cultivo convencional.
  • 5 dígitos que parten con 9 (93000 a 94999): el mismo producto, orgánico. Es el único prefijo con significado reconocido por el estándar.
  • 5 dígitos que parten con 8 (83000 a 84999): estuvo reservado para transgénicos, pero nunca se usó en la venta. La IFPS lo liberó para asignar códigos nuevos en el futuro: el 83000 para convencionales y el 84000 para sus versiones orgánicas.
  • Números asignados por la cadena: en frutas con muchas variedades, como la manzana, la IFPS reserva bloques para que el supermercado codifique una variedad que todavía no tiene código global, de acuerdo con su proveedor. Un número de 6 dígitos no es parte del estándar: puede ser un código propio de la tienda.

¿Cómo se usa el código PLU en la caja y en la balanza?

En la caja, el código PLU sirve cuando el producto suelto no trae un código de barras que se pueda escanear: quien cobra pone la fruta en la balanza, digita el número y el sistema calcula el precio según el peso o las unidades. El autoadhesivo puede traer además un código de barras pequeño, el GS1 DataBar; si no se lee, el número impreso queda como respaldo.

En muchos supermercados chilenos el paso es otro: la fruta se pesa antes, en la balanza de la sección, y la balanza imprime una etiqueta con el precio y un código de barras. Esa etiqueta no usa el número internacional. Los códigos de 13 dígitos que parten con 2 están reservados para la codificación interna de productos de peso variable: identifican un artículo de la propia cadena, no a un fabricante, y pueden llevar dentro el precio o el peso.

El número con que la balanza tiene programado cada artículo, junto a su precio por kilo, es lo que en el rubro también se llama PLU de balanza. Lo define cada cadena y no tiene por qué coincidir con el de la IFPS. Y no se limita a la fruta: según GS1, la codificación de peso variable se usa también en carnes, pescados y fiambrería. Por eso conviven dos familias de códigos PLU de supermercado: los globales, iguales en cualquier país, y los internos, que solo valen dentro de cada cadena.

¿Qué no dice el código PLU? PLU orgánico, transgénicos y pesticidas

El código PLU no es un sello de calidad ni una etiqueta de salud. La IFPS lo dice de forma explícita: sus códigos son herramientas de negocio para el inventario y el cobro, y no están pensados para informar al consumidor.

  • «Un PLU orgánico certifica que la fruta es orgánica». No. El 9 lo imprime quien etiqueta. En Chile, la Ley 20.089 reserva la palabra «orgánico» a quienes están adscritos al sistema nacional de certificación, y el sello oficial lo administra el SAG. La misma IFPS recomienda buscar el sello de certificación y no confiar solo en el número.
  • «El 8 significa transgénico». Nunca se usó así en la venta, y desde 2015 la IFPS lo tiene liberado para códigos nuevos sin significado especial.
  • «4 dígitos quiere decir con pesticidas». El número dice que el producto no se declara orgánico. No informa qué agroquímicos se usaron ni en qué cantidad.
  • «El número del autoadhesivo es el que queda en la boleta». En los supermercados chilenos, casi nunca: la boleta muestra el código interno de la cadena, el de la etiqueta de la balanza.

¿En qué se diferencia el código PLU del código EAN y del SKU?

El código PLU identifica una fruta o verdura suelta por su variedad y su forma de cultivo, sin importar quién la produjo: el 4011 es el mismo plátano venga de donde venga. El código EAN, en cambio, identifica un producto de medida fija de una empresa específica, con un prefijo que GS1 le asigna a esa empresa. El SKU es el código interno con que cada empresa ordena su propio surtido.

La regla práctica la da la guía de la IFPS: una bolsa cerrada de zanahorias de peso fijo, que siempre se vende tal cual y nunca se pesa en la caja, lleva código de barras y no PLU. Si un producto puede venderse por unidad o por peso, puede llevar los dos. Casi todo lo envasado, y lo procesado, como un jugo o un puré, queda fuera del sistema y va con código de barras.

¿Por qué le importa el código PLU a una marca de consumo masivo?

Si tu marca vende envasados con código de barras, el PLU parece un tema de la sección de frutas. No lo es del todo: lo que se vende por peso pasa por la balanza de la cadena, y eso incluye el queso y el jamón que una marca despacha a la fiambrería para venderse al corte. En la boleta, esa compra no aparece con el EAN de la marca: aparece con el código interno de la cadena y una descripción abreviada, que a veces nombra la marca y a veces no.

Para quien exporta o importa fruta, el PLU es parte del trato con el comprador. La IFPS indica que en varios países la mayoría de los supermercados medianos y grandes lo piden para comprar, y un número propio que choca con el de otro producto termina en cobros equivocados en la caja del cliente.

Para quien hace el category management de frescos o de fiambrería, lo que pesa son los datos. Comparar el sell out de un producto a granel entre cadenas, o ver con qué otras categorías viaja en la canasta de compra, exige primero agrupar bajo un mismo producto líneas que cada cadena codifica y describe a su manera. Después viene la unidad: una cadena puede vender la palta por kilo y otra por unidad, y esos dos precios no se comparan sin convertirlos. Y buena parte de lo que se compra en la feria, del canal tradicional, no deja boleta. Los errores más comunes:

  • Tratar el 9 como certificación. En una góndola de orgánicos, el respaldo es el sello oficial, no el prefijo.
  • Mezclar variedades bajo una sola tecla de la balanza. Si dos manzanas con precios distintos comparten número, una se cobra mal y la venta de cada una ya no se puede separar.
  • Poner PLU a un producto de peso fijo. La guía de la IFPS lo marca como un uso incorrecto: ese producto va con código de barras.
  • Cruzar el PLU de balanza de una cadena con el de otra. Son números internos: el mismo número puede ser un producto distinto en cada una.
  • Buscar el EAN de la marca en las ventas al corte. Lo que se vende en la fiambrería queda con el código de la cadena, y la marca hay que reconocerla por la descripción.
Un ejemplo

Cómo se lee

Ejemplo ilustrativo: un local vende el plátano convencional a $1.290 el kilo y el orgánico a $2.490. Una clienta lleva 1,2 kilos de plátano orgánico con el autoadhesivo 94011, pero en la balanza se marca el número del convencional. La etiqueta cobra $1.548 en vez de $2.988: $1.440 menos en una sola compra. Si el error afecta a 1 de cada 20 kilos y el local vende 300 kilos de plátano orgánico al mes, son 15 kilos cobrados $1.200 más barato: $18.000 al mes que no entran, y 15 kilos de orgánico que el sistema registra como convencional.

Cómo lo mide Kobai

Medido con boletas reales

En las boletas de supermercado que lee Kobai, la fruta y la verdura a granel casi nunca aparecen con el PLU del autoadhesivo: aparecen con el código interno de cada cadena y con una descripción que cambia de una cadena a otra. Lo mismo pasa con lo que se vende al corte en la fiambrería, que llega sin el EAN de la marca. Kobai lee cada línea de la boleta y la asigna a su producto, su marca y su categoría, y así lo que se vende a granel queda dentro de la canasta completa del hogar, con el precio que de verdad se pagó. El límite es la feria: lo que se compra sin boleta no queda registrado.

Más sobre qué se mide con boletas de compra.

Ver qué se mide con boletas

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta

¿Qué significan los 4 números del código PLU en las frutas?

Identifican el producto, su variedad y a veces su tamaño, y dicen que es de cultivo convencional. No tienen un significado dígito por dígito: la IFPS asigna cada código al azar dentro de las series 3000 y 4000, así que hay que buscarlo en su lista. Por ejemplo, el 4011 es el plátano amarillo convencional. Si el número tiene 5 dígitos y parte con 9, es la versión orgánica del mismo producto.

¿Qué es PLU en retail?

PLU es la sigla de price look-up, consulta de precio. En retail se usa además en un sentido amplio: cualquier número que se digita en la caja o se programa en una balanza para cobrar un artículo que se vende por peso o que no trae código de barras, como las carnes o los fiambres. Esos números los define cada cadena y no son los de la IFPS, que asigna solo los de productos frescos a granel.

¿Un código PLU que empieza con 8 es transgénico?

No. El prefijo 8 estuvo reservado para productos transgénicos, pero nunca se usó en la venta. En 2015 la IFPS anunció que lo liberaría para dar cabida a variedades nuevas: el rango 83000 será para cultivo convencional y el 84000 para su versión orgánica, y ahí el 8 no significará nada. Un número de 5 dígitos que parte con 8 no informa sobre modificación genética.

¿Dónde se consulta la lista de códigos PLU?

La lista oficial está en el buscador de códigos del sitio de la IFPS: si se busca sin completar ningún campo, muestra todos los códigos vigentes y se puede exportar a Excel. Ahí aparecen los de 4 dígitos; los orgánicos no se listan aparte, porque basta agregar un 9 adelante. Si una tienda usa un número que no está en esa lista, lo más probable es que sea un código interno de esa cadena.

¿Es obligatorio poner el código PLU en la fruta?

No. Según la IFPS, el sistema es voluntario y ningún organismo regulador exige el autoadhesivo en la fruta o la verdura suelta. Lo exigen los compradores: en varios países, la mayoría de los supermercados medianos y grandes lo piden para comprar. Hay productos donde el autoadhesivo no tiene sentido, como los porotos verdes o los champiñones, y ahí el código puede ir en un letrero junto al producto.

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