¿Qué es el tamaño de canasta?
Es cuánto contiene un acto de compra: el gasto total, las unidades o el número de productos distintos. Es la variable principal para distinguir una compra de abastecimiento de una de reposición o de una compra rápida.
La misión de compra es el objetivo con que un hogar hace una compra: abastecerse para varias semanas, reponer lo que falta o resolver algo puntual.
La misión de compra es el propósito con que un hogar hace una visita a la tienda, y se infiere de lo que lleva: una compra grande de abastecimiento, una de reposición para completar lo que falta o una compra rápida para resolver algo puntual, como el almuerzo o un ingrediente. Se clasifica sobre todo por el tamaño de la canasta, es decir cuántos productos y cuánto gasto tiene el acto, y por la mezcla de categorías. Importa porque la misma categoría se compra distinto según la misión: en una compra grande el hogar compara y planifica; en una rápida elige lo que tiene a mano. Saber en qué misiones entra una marca orienta el formato, el precio y la exhibición.
No hay una fórmula única. Lo habitual es medir el tamaño de canasta de cada acto de compra (gasto total, unidades o número de productos distintos) y definir umbrales para cada misión, ajustados por la mezcla de categorías.
Ejemplo ilustrativo: en un mes, un hogar hace una compra de $120.000 con 45 productos, tres compras de $25.000 con unos 12 productos cada una y cuatro compras de $5.000 con 2 o 3 productos. Son una compra de abastecimiento, tres de reposición y cuatro rápidas. Si una marca de bebidas aparece sobre todo en las rápidas, compite por impulso más que en la lista planificada.
Como la boleta registra la compra completa, Kobai ve cada acto con todos sus productos: cuántos son, cuánto se gastó y qué categorías van juntas. Eso permite ver en qué tamaño de canasta aparece una marca y cruzarlo con la edad, el GSE y la zona del hogar.
Más sobre qué se mide con boletas de compra.
Es cuánto contiene un acto de compra: el gasto total, las unidades o el número de productos distintos. Es la variable principal para distinguir una compra de abastecimiento de una de reposición o de una compra rápida.
Porque cambia cómo se decide. En una compra planificada el hogar compara precios y formatos; en una rápida pesan más la disponibilidad y lo que está a la vista. Una misma marca puede necesitar un formato distinto para cada misión.
Se puede preguntar, pero la respuesta depende de la memoria de quien responde. Con la boleta, la misión se infiere de lo que efectivamente se compró en ese acto, sin preguntar.
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