¿Cuáles son los grupos socioeconómicos en Chile?
Los grupos socioeconómicos en Chile son siete según el modelo GSE AIM 2023: AB, C1a, C1b, C2, C3, D y E, ordenados de mayor a menor poder adquisitivo. Este es el peso de cada uno en los hogares del país y el ingreso promedio que informa la AIM con datos de la Casen 2022:
- AB, clase alta: 2,1% de los hogares y un ingreso promedio de $7.356.434. En el 98% de ellos el principal sostenedor tiene estudios universitarios completos o más.
- C1a, clase media acomodada: 9,1% de los hogares y $3.131.385 de ingreso promedio.
- C1b, clase media alta: 8,4% y $2.083.779.
- C2, clase media típica: 14,7% y $1.387.081.
- C3, clase media baja: 29,0% y $871.842. Es el grupo que analiza el artículo sobre el GSE C3: poco más de 2 millones de hogares.
- D, clase vulnerable: 30,5% y $494.201.
- E, clase pobre: 6,1% y $258.140.
¿Qué es ABC1 y por qué se sigue usando?
ABC1 es el nombre del grupo más alto de la clasificación socioeconómica que se usaba en Chile hasta 2016, cuando la AIM pasó a siete grupos y ese tramo alto quedó repartido en AB, C1a y C1b. Por eso hoy la sigla tiene dos lecturas: el AB más el C1a, que suman el 11,2% de los hogares del país, o esos dos más el C1b, que llegan al 19,6%. En ninguna es la élite: la clase alta propiamente tal, el AB, es el 2,1%.
La sigla sigue en uso por dos motivos prácticos:
- Tamaño de muestra. El AB es tan chico que en una encuesta proporcional de 1.000 hogares aparecerían unos 21, muy pocos para leerlos por separado. Por eso los estudios lo juntan con el grupo vecino, y la propia AIM publica sus tablas por región con el AB y el C1a sumados como ABC1a.
- Lenguaje común. Briefs, planes de medios y notas de prensa siguen hablando de ABC1, C2, C3 y D, y la sigla se entiende sin explicación.
¿Cómo se mide el nivel socioeconómico en Chile?
En Chile, el nivel socioeconómico de un hogar se mide con cuatro preguntas del modelo GSE AIM: el nivel educacional del principal sostenedor, su ocupación, cuántas personas viven en el hogar y en qué tramo está el ingreso total mensual. El principal sostenedor es la persona que aporta más dinero al presupuesto; si está cesante o jubilado, se registra su última ocupación pagada.
Con esas respuestas se arma un índice. El ingreso se divide por el número de personas elevado a 0,7, porque un hogar de cuatro no gasta cuatro veces lo que gasta una persona sola: comparte la vivienda y las cuentas. En la práctica, cuatro personas cuentan como 2,6. Ese ingreso por persona equivalente, la educación y la ocupación se convierten en puntajes calculados con la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, y el índice que resulta se corta en tramos para formar los siete grupos. Los parámetros de la versión vigente, GSE AIM 2023, salen de la encuesta Casen 2022.
Por eso el ingreso solo no define el grupo. En un hogar de cuatro personas que gana más de $6.948.000 al mes, el tramo más alto del cuestionario, el resultado es C1b si el principal sostenedor tiene educación media y trabaja como empleado de oficina, y AB si tiene título universitario y es profesional o directivo. Al revés, en el tramo más bajo, menos de $431.000 al mes para cuatro personas, ese mismo profesional queda en C3, y un trabajador no calificado con la básica incompleta, en E.
¿Cómo se usa el nivel socioeconómico en marketing?
En marketing, el nivel socioeconómico se usa para elegir a qué hogares apuntar y para ajustar la oferta a lo que cada grupo puede gastar. Aparece sobre todo en cuatro decisiones de una marca de consumo masivo:
- Definir el target. «Hogares C2 y C3 con hijos» es una forma habitual de escribir el público objetivo de un lanzamiento. Sirve más si se le suma una conducta, como comprar la categoría al menos una vez al mes.
- Diseñar la muestra de un estudio. Muchas encuestas fijan cuotas por GSE para que cada grupo pese lo mismo que en la población, un tema que se explica en muestreo.
- Elegir dónde vender. El reparto cambia mucho según la zona: el ABC1a es el 18,9% de los hogares del Gran Santiago y el 11,2% del país, y en Ñuble el D y el E suman el 55% de los hogares, contra el 27% en la Región Metropolitana.
- Pensar precio y formato. Los hogares AB tienen en promedio 2,3 personas y los E, 3,4. El tamaño del envase y el precio por unidad no se diseñan igual para unos y otros.
¿Cuáles son los errores más comunes al usar el GSE?
El error más común es tratar el grupo socioeconómico como si fuera un tramo de ingreso, cuando depende también de la educación y la ocupación del principal sostenedor. Estos son otros que se ven seguido en marcas de consumo masivo:
- Usar una distribución antigua. Con el mismo modelo, la Casen 2017 daba un D de 35,5% de los hogares y un E de 9,5%; con la Casen 2022 son 30,5% y 6,1%, y el C1a subió de 6,5% a 9,1%. Un target dimensionado con la distribución antigua sobreestima a los grupos de menores ingresos.
- Leer el perfil sin compararlo con el país. El peso de un grupo entre tus compradores solo dice algo al lado de su peso en la población, y para eso se usa un índice: el primero dividido por el segundo, por 100. Ejemplo ilustrativo: si el 30% de los compradores de una marca es C3, que es el 29,0% de los hogares, el índice es 103 y no hay nada que contar; si el 6% es AB, que es el 2,1%, el índice es 286 y la marca está sobrerrepresentada en ese grupo.
- Clasificar con una sola pregunta. Preguntar solo por el ingreso, o deducir el grupo por la comuna, no reproduce el modelo. Para comparar con las cifras de la AIM hay que usar las cuatro preguntas.
- Confundir al que responde con el hogar. El GSE es del hogar y se calcula con el principal sostenedor, que muchas veces no es quien hace las compras. Un shopper de 20 años que vive con sus padres tiene el GSE de sus padres.
- Leer el grupo como causa. El GSE describe capacidad de gasto, no preferencias: los compradores de marcas que compiten suelen tener perfiles parecidos, como se explica en segmentación de mercado. Que un grupo compre más una marca puede deberse al precio o a que está mejor distribuida en su zona; el porqué hay que preguntárselo a quien compra.
¿Qué no es el nivel socioeconómico? Diferencia con el RSH y el FUAS
El nivel socioeconómico que usan las marcas no es el tramo del Registro Social de Hogares ni el resultado del FUAS: son tres mediciones distintas que comparten el nombre y se confunden seguido. Estas son las diferencias:
- Registro Social de Hogares (RSH): el Estado ubica a cada hogar inscrito en uno de los siete tramos de su Calificación Socioeconómica, del 40% al 100%. Considera los ingresos, el número de integrantes con su edad, discapacidad o dependencia, y bienes como vehículos o propiedades. Sirve para asignar beneficios sociales.
- FUAS: el Ministerio de Educación le entrega a cada postulante un nivel socioeconómico calculado con los ingresos que declara, validados con bases de datos del Estado, que le indica a qué gratuidad, becas o créditos puede optar.
- GSE de marketing: no lo asigna el Estado ni se puede consultar con el RUT. Cada estudio lo estima en el momento con las cuatro preguntas del modelo AIM, que combinan el ingreso declarado con la educación y la ocupación del principal sostenedor, y sirve para describir consumidores.

